El consumo de aire de un taller cambia sin parar: una llave de impacto, una pausa, tres pistolas de soplado a la vez y luego nada. Un compresor de velocidad fija responde a estas variaciones a todo o nada. Un compresor de velocidad variable ajusta en todo momento lo que produce. Esto es lo que cambia y cuándo merece la pena.
El compresor de velocidad fija: todo o nada
Su motor gira siempre a la misma velocidad. Para seguir el consumo, alterna tres estados:
- En carga: produce aire a pleno caudal hasta la presión de parada.
- En vacío: se alcanza la presión, el tornillo sigue girando pero ya no aspira. El motor consume todavía una parte importante de su potencia, del orden de una cuarta parte, sin producir nada.
- Parado: si permanece en vacío el tiempo suficiente, se para y vuelve a arrancar cuando baja la presión.
Cuando el consumo es irregular, la máquina pasa mucho tiempo en vacío. Es electricidad pagada para no producir nada. La presión oscila entre la presión de parada y la de arranque.
El compresor de velocidad variable: sigue la demanda
Un variador de frecuencia controla la velocidad del motor. El controlador mide la presión de forma continua: si el consumo baja, el motor frena; si sube, acelera. El compresor produce aproximadamente el aire que el taller consume, en el momento en que lo consume.
Lo que gana:
- Menos marcha en vacío: cuando el taller consume poco, la máquina gira despacio en lugar de alternar carga y vacío.
- Una presión más estable: la presión se mantiene cerca de la consigna en lugar de oscilar. A menudo se puede ajustar una consigna más baja, y cada bar de menos reduce el consumo.
- Un arranque suave: el variador sube el motor progresivamente, sin picos en la instalación eléctrica.
Cuándo compensa la velocidad variable
| Su situación | La buena elección |
|---|---|
| Consumo que varía mucho durante el día: puestos que paran y reanudan, turnos que cambian | Velocidad variable |
| Compresor a menudo en vacío cuando mira el controlador | Velocidad variable |
| Consumo que aumentará con el tiempo: al principio la máquina será algo grande | Velocidad variable |
| Consumo estable y alto, compresor en carga casi todo el tiempo | La velocidad fija sirve, siempre que esté bien dimensionada |
| Uso de unos minutos por hora | Un compresor de pistón suele bastar: vea pistón o tornillo |
Cuantas más horas al año funciona el compresor, más cuenta la diferencia de consumo. Durante la vida de una máquina, la electricidad pesa mucho más que el precio de compra: nuestra guía sobre el coste real de un compresor lo explica, y la calculadora de coste eléctrico da un orden de magnitud para su caso.
¿Y el motor de imán permanente?
En la mayoría de nuestros compresores de tornillo, la velocidad variable va con un motor de imán permanente de accionamiento directo: el motor mueve el tornillo sin correa y mantiene un buen rendimiento incluso cuando gira despacio. Eso permite a la máquina frenar sin perder eficiencia.
Los compresores AIRSTAHL de velocidad variable
- Serie S, compresores de tornillo solos: S 55, S 75, S 110, S 150 y S 220 PM, con motor de imán permanente y variador de frecuencia.
- Serie K, 4 en 1: K 75, K 110 y K 150, con depósito, secador frigorífico y filtración en el mismo bastidor.
- Serie L, equipos todo en uno de 16 bar para corte láser.
Dimensionar bien sigue siendo imprescindible
La velocidad variable no lo arregla todo. Un compresor demasiado grande pasa igualmente tiempo a su velocidad mínima o parado, y uno demasiado pequeño funciona a tope sin llegar. También hace falta un depósito adecuado para absorber los picos y una red sin fugas: una fuga hace funcionar cualquier compresor en vano.
El configurador calcula su consumo a partir de sus herramientas y propone el modelo adecuado. También puede describirnos su taller en una solicitud de presupuesto: comprobamos el dimensionamiento con usted antes del pedido.
Según su oficio: Compresor para la industria y la producción, Compresor para la industria del plástico, Compresor para carpintería.