Un buen compresor mal conectado da un aire húmedo, una presión que cae al final de la línea y fugas que hacen funcionar la máquina para nada. Unas pocas reglas sencillas marcan la diferencia.
El orden de los elementos
En una instalación con un compresor de tornillo suministrado solo, el orden clásico es el siguiente:
- El compresor, colocado a nivel en un local ventilado.
- El depósito, que almacena el aire y suaviza el consumo.
- El secador frigorífico, que elimina la humedad.
- Los filtros, que retienen partículas y aceite.
- La red del taller, hasta los puestos de trabajo.
El compresor de tornillo 7,5 kW 4 en 1 ya reúne los cuatro primeros elementos: se conecta directamente a la red.
Las mangueras de conexión
- Utilice una unión flexible entre la máquina y la red fija: absorbe las vibraciones.
- Respete el diámetro de la conexión de salida del compresor, indicado en su ficha técnica; reducir la sección genera pérdidas de carga.
- Elija mangueras previstas para la presión y la temperatura de salida del compresor.
Los manómetros
Un manómetro a la salida del compresor y otro al final de la red permiten medir la pérdida de carga de la instalación. Si la diferencia aumenta con el tiempo, busque una fuga o un filtro obstruido.
Los errores que conviene evitar
- Una red sin pendiente: dé una ligera pendiente a las tuberías y coloque purgas en los puntos bajos para evacuar el agua.
- Tomas por la parte inferior: tome el aire por la parte superior de la tubería, para no enviar los condensados hacia las herramientas.
- Un local sin ventilación: un compresor que aspira aire caliente se calienta y se desgasta más rápido.
Nuestras mangueras de conexión y manómetros están referenciados por modelo de compresor, en stock en Francia.