El compresor de pistón tiene fama de indestructible. Es cierto, siempre que se le preste un mínimo de atención. Su mantenimiento es sencillo y casi no requiere herramientas; lo que cuenta es la regularidad.
Los intervalos citados aquí son órdenes de magnitud habituales. Los de su máquina se indican en su manual, que es siempre la referencia.
Cada día: purgar el depósito
Es la tarea más importante, y la que más a menudo se olvida. Al comprimir el aire, el compresor condensa la humedad ambiente: esa agua se acumula en el fondo del depósito.
- Abra la llave de purga situada en la parte inferior del depósito al final de la jornada, con el depósito a baja presión, hasta que el aire salga seco.
- Si el depósito está equipado con un purgador automático, compruebe que evacua correctamente.
Un depósito que nunca se purga se oxida por dentro, pierde volumen útil y envía agua a las herramientas.
Cada semana: el aceite y el aire
- Nivel de aceite en el visor o la varilla, con la máquina parada y nivelada. Rellene con el mismo aceite.
- Filtro de aire: inspección visual y soplado. Un filtro obstruido hace calentarse el cabezal y reduce el caudal.
- Fugas: escuche el compresor y la red con todo parado.
Cada mes: la mecánica
- Correa: tensión y estado (grietas, deshilachado). Una correa que patina desgasta la polea y reduce el caudal.
- Limpieza de las aletas del cabezal y del refrigerador intermedio: un pistón mal refrigerado se desgasta rápido.
- Válvula de seguridad: acciónela brevemente para comprobar que no está agarrotada, siguiendo el manual.
El cambio de aceite
En un compresor de pistón lubricado, el primer cambio de aceite se hace pronto, tras el periodo de rodaje indicado en el manual. Después, el orden de magnitud habitual es un cambio cada 500 horas aproximadamente, y al menos una vez al año, aunque el compresor haya funcionado poco.
El aceite debe ser un aceite para compresor de pistón, con la viscosidad indicada en el manual, nunca un aceite de motor. Un aceite lechoso indica presencia de agua: a menudo, un compresor que hace ciclos demasiado cortos y nunca alcanza su temperatura de funcionamiento.
Cada año: la revisión completa
- Sustitución del filtro de aire.
- Cambio de aceite si no se ha hecho en el año.
- Revisión de las válvulas del cabezal si el compresor tarda más que antes en llenar el depósito.
- Revisión del presostato: la máquina debe parar y volver a arrancar a las presiones previstas.
- Inspección visual del depósito: corrosión, golpes, estado de los racores. Los depósitos de aire comprimido son equipos a presión: infórmese sobre las obligaciones de inspección que se aplican en su país y a su depósito.
Las señales que no pueden esperar
- El compresor tarda cada vez más en llenar el depósito: filtro obstruido, correa que patina, válvula o segmentos gastados, o fuga.
- Arranca muy a menudo: fuga en la red, o compresor demasiado pequeño para la demanda actual.
- Consumo de aceite anormal o aceite en el aire: segmentos gastados.
- Ruido de golpeteo, vibraciones, olor a quemado.
- El motor hace saltar el magnetotérmico al arrancar: hay que revisar la válvula de descompresión, el presostato o la alimentación eléctrica.
Si el compresor funciona casi en continuo, no es un fallo de mantenimiento: es señal de que trabaja por encima del ritmo previsto. En ese caso, un compresor de tornillo es más adecuado; nuestro configurador le ayuda a dimensionar la máquina correcta.
Lleve un registro
Anote la fecha y el contador de horas (o la fecha, si no hay contador) en cada cambio de aceite y cada cambio de filtro. Este seguimiento sencillo evita olvidos y sirve en caso de reclamación en garantía.